El ministro de Transportes Óscar Puente anunció su dimisión el 29 de noviembre tras el accidente ferroviario en Urda. La decisión, comunicada en un mensaje de WhatsApp al presidente Pedro Sánchez, puso fin a su etapa en el Gobierno. El BOE confirmó oficialmente el cese de Puente y nombró a Carlos Cuerpo como responsable temporal del ministerio.

Puente, en su mensaje, expresó su deseo de que Sánchez no lo considerara una traición. La dimisión se produce días después del trágico incidente que dejó múltiples víctimas. El presidente Sánchez elogió la dignidad política de Puente y destacó su contribución al sistema ferroviario.

La salida de Puente ha generado reacciones en el ámbito político. La líder del Frente Amplio, Ada Colau, pidió «pasar página» y enfatizó la necesidad de soluciones concretas. Por su parte, Lucía Méndez, periodista de El Mundo, analizó la dimisión como un gesto de responsabilidad, señalando que su partido le había abandonado.

La dimisión de Puente se enmarca en una serie de promesas incumplidas en la región de La Rioja, incluyendo proyectos ferroviarios como Alaris y Talgo S-107. Su salida marca un cambio en la gestión del ministerio, con Cuerpo asumiendo temporalmente las responsabilidades. La situación refleja tensiones internas en el PSOE y la necesidad de una nueva dirección en el sector transporte.