El ministro español de Transportes, Óscar Puente, anunció su renuncia tras el grave accidente ferroviario en Urda que dejó 69 muertos. Su decisión se produce tras críticas generalizadas sobre la seguridad en los trenes. Puente dejó el cargo en una comparecencia ante el Congreso, tras cuatro horas de debate.

El incidente ocurrió en la estación de Urda, donde un tren se desvió y se estrelló contra una valla, causando múltiples víctimas. Este es el segundo accidente grave en menos de un año, según informes oficiales. Puente descartó postularse en las próximas elecciones generales.

El líder del Partido Socialista, Pedro Sánchez, respaldó la decisión de Puente, destacando su compromiso con las víctimas. Sánchez afirmó que políticos como Puente "dignifican a España". La dimisión refleja la presión por la seguridad en el transporte público.

La tragedia ha generado un debate sobre la gestión de los servicios ferroviarios en España. Las autoridades investigan las causas del accidente. Puente se retiró de la política, dejando un vacío en el ministerio. La situación pone de relieve las tensiones entre responsabilidad política y seguridad pública.