El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha sido criticado por su gestión en el sistema ferroviario, especialmente tras el accidente en Urda. Durante una comparecencia, reconoció que el sistema LZB registró 170 caídas en 2026, calificando la cifra como "dentro de la normalidad". Trece de esas caídas ocurrieron en el tramo de Urda, donde se produjo el siniestro fatal.

Puente ha sido acusado de mantener una estructura de poder en Transportes, con cargos basados en la proximidad al Gobierno. Esto ha generado críticas por prácticas de "enchufismo". Además, el líder del PP, Feijóo, criticó su "doble vara de medir" en relación al accidente.

A un mes de las elecciones del 29N, Puente presentó su dimisión, pero el presidente Pedro Sánchez la rechazó como "injusta". Moncloa reitera su apoyo al ministro. La oposición sigue cuestionando su continuidad, mientras el Ejecutivo defiende su gestión.

El incidente en Urda, ocurrido el 14 de octubre, ha generado debate sobre la seguridad ferroviaria. Puente ha defendido que las caídas son normales, pero la presión por su posible salida aumenta. La situación pone en evidencia las tensiones entre el Ejecutivo y la oposición en el ámbito del transporte.