El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha admitido que el sistema de seguridad ferroviaria LZB ha experimentado 170 caídas durante el año 2026, considerándolas dentro de la normalidad del funcionamiento de la red ferroviaria europea. Trece de estas caídas ocurrieron en el tramo de Urda, en Toledo, donde se registró el accidente que causó múltiples víctimas. La última de estas incidencias se produjo el 14 de octubre, apenas quince días antes del siniestro.

Puente respondió a las críticas del líder del PP, Alberto Fernández de la Mora, quien acusó al gobierno de no asumir responsabilidades tras el accidente. El ministro negó haber faltado a su deber y defendió la gestión del sistema ferroviario. A pesar de esto, su continuidad en el cargo ha sido cuestionada por la oposición, que considera que su presencia en el ministerio afecta la credibilidad del gobierno.

El incidente de Urda ha reavivado el debate sobre el estado de las infraestructuras ferroviarias y la necesidad de inversiones en mantenimiento y seguridad. El periodista Antonio Ruiz Valdivia ha señalado que, en el entorno de Puente, se asegura que, si el presidente se lo hubiera pedido, habría renunciado. La gestión del ministro sigue siendo un tema de controversia, especialmente tras el accidente que ha generado una fuerte crítica pública.