La dimisión del ministro Óscar Puente ha generado una reacción inmediata del presidente Pedro Sánchez, quien ha respondido a su último mensaje antes de dejar el cargo. Según informaciones de La Sexta, Puente envió un mensaje de WhatsApp a Sánchez minutos antes de dimitir, pidiéndole que no lo tomara como una traición. Sánchez, a su vez, le respondió con un mensaje que, según el mismo medio, decía "Ni se te ocurra, no lo hagas".

La decisión de Puente, que se produjo tras la tragedia de Urda, ha sido interpretada de diferentes maneras. Algunos analistas consideran que su salida fue inevitable, mientras que otros sugieren que Sánchez podría haber intentado evitarla. La dimisión ha sido vista como un acto de responsabilidad, pero también como una ruptura en la relación entre ambos líderes.

En el seno del Partido Popular, la reacción ha sido mixta. Mientras algunos destacan la necesidad de responsabilidad, otros cuestionan la falta de transparencia en la comunicación de Puente. La situación ha generado debates sobre la gestión del gobierno y la forma en que se aborda la crisis.

La dimisión de Puente y la respuesta de Sánchez marcan un punto de inflexión en la política española. La situación sigue siendo un tema de debate en los medios y entre los partidos políticos, con implicaciones para las próximas elecciones.