El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible Óscar Puente anunció su dimisión tras comparecer ante la diputación permanente del Congreso. Su decisión surgió tras el accidente ferroviario de Urda, que generó críticas y presión sobre su gestión. Puente explicó que su renuncia es una decisión de dignidad política, favorable para el país.
Puente dejó su cargo como ministro y también renunció a ser cabeza de lista del PSOE en Valladolid. Su comparecencia en el Congreso fue el marco en el que anunció su salida. Los dirigentes del PSOE respaldaron su decisión, destacando su voluntad de actuar con integridad.
La dimisión de Puente se produce en un contexto de crisis interna en el partido. Algunos analistas han cuestionado si su salida es un acto de sacrificio o una forma de escapar de un PSOE en dificultades. Sin embargo, el partido lo ha calificado como una lección de dignidad, subrayando que no todos los políticos actúan igual.
La decisión de Puente se suma a una serie de movimientos dentro del PSOE tras el accidente ferroviario. La comparecencia en el Congreso fue clave para su decisión, que se tomó sin previo aviso. La renuncia no solo afecta su rol en el gobierno, sino también su participación en las elecciones locales.
El PSOE ha reaccionado con apoyo a su decisión, aunque algunos críticos han señalado que su salida podría reflejar una ruptura con una dirección del partido que enfrenta desafíos internos. La situación sigue siendo de observación, mientras se define el futuro de la coalición y la continuidad del partido.






















