Los equipos de emergencia han finalizado este lunes la retirada de los vagones restantes que se encontraban en las vías tras el accidente ferroviario del 28 de octubre en Urda, Toledo. La Guardia Civil ha confirmado que el proceso se ha prolongado sin interrupción, mientras que los restos de los trenes serán trasladados el martes en vehículos especiales para continuar con las investigaciones. La portavoz de la Guardia Civil, Teresa Albacete, ha indicado que los restos estarán a disposición de la autoridad judicial.
La situación sigue siendo delicada, ya que los controladores del tren han convocado una huelga en protesta por los fallos del sistema LZB, responsable del control de las vías. Esta medida ha generado presión política para que el ministro Puente déje un gobierno. A su vez, la Agencia de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha negado haber rechazado las recomendaciones de seguridad de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) tras el incidente.
El accidente, que dejó varias víctimas, ha desencadenado una serie de críticas sobre la seguridad en las líneas ferroviarias. La Guardia Civil ha concluido las operaciones de retirada, pero las investigaciones continúan. La comunidad local y las familias de las víctimas han pedido una revisión de los protocolos de seguridad, mientras que las autoridades esperan presentar un informe detallado en los próximos días.

















