Óscar Puente anunció su dimisión como ministro de Transportes tras el accidente ferroviario de Urda, que dejó 79 muertos. El exministro, que había sido nombrado en julio, dejó de ejercer su cargo el martes. Su dimisión fue confirmada por el BOE, que nombró a Carlos Cuerpo como responsable temporal del ministerio. Puente, que había sido ministro en el gobierno de Pedro Sánchez, se mostró sorprendido por la decisión.
El accidente de Urda, ocurrido el 29 de noviembre, fue un punto de inflexión para Puente. Aunque había sido designado para liderar la gestión de la crisis, su decisión de renunciar fue anunciada en un mensaje de WhatsApp al presidente del gobierno. Puente expresó su esperanza de que Sánchez no lo considerara como una traición.
La dimisión de Puente ha generado una reacción en el PSOE. Algunos miembros del partido han criticado su gestión, mientras que otros han defendido su decisión. La renuncia también ha afectado las elecciones internas del partido, ya que Puente había sido considerado como candidato para liderar la lista en Valladolid. A pesar de su salida, su nombre sigue figurando en la candidatura.
La tragedia de Urda ha tenido un impacto profundo en la política española. Puente, que había sido ministro en el gobierno de Sánchez, se ha visto envuelto en una crisis que ha puesto en evidencia las tensiones dentro del partido. Su dimisión marca un punto de inflexión en la política española, y su futuro sigue siendo incierto.





















