Pedro Sánchez se dirige a la izquierda durante un acto en Granada, acusando a Pablo Casado y Santiago Abascal de impulsar una "involución" en la política española. El presidente del Gobierno vincula al líder del PP y al líder de Vox con figuras ultraderechistas internacionales, como Donald Trump o Marine Le Pen. Sánchez insiste en la necesidad de una mayoría progresista para evitar recortes en políticas sociales.
En el mismo acto, Sánchez defiende el aborto como un derecho fundamental y rechaza las posturas conservadoras de Feijóo. El líder del PSOE también menciona la suspensión de derechos electorales de algunos líderes del PP, como el exministro del PP, y pide apoyo para evitar una "regresión" en la agenda política.
La confrontación entre Sánchez y Feijóo se intensifica en el contexto de las elecciones del 29N. Sánchez insiste en la necesidad de una coalición progresista para mantener el control del gobierno. Por su parte, Feijóo y Abascal prometen reducir impuestos y mejorar la economía, aunque su postura ha sido criticada por el PSOE como regresiva.
La tensión entre los partidos se refleja en las campañas electorales, con Sánchez llamando a la movilización de la izquierda y Feijóo insistiendo en una agenda más conservadora. La elección del 29N se presenta como un punto de inflexión en la política española.






















