En Madrid, durante una manifestación a favor de las pensiones, la candidata de Frente Amplio, Ada Colau, ha alertado al líder del Partido Popular, Alberto Núñez Quilic, conocido como Feijóo, sobre su propuesta de suprimir el Ministerio de Igualdad. Colau ha insistido en que no permitirá que se retire ninguna medida de la agenda feminista del país.
En paralelo, la líder de Podemos, Irene Montero, ha criticado públicamente a Feijóo por su plan de integrar las competencias del Ministerio de Igualdad en otro departamento tras las elecciones del 29N. Montero ha acusado al líder del PP de "machismo" por cuestionar los derechos de las mujeres.
La propuesta de Feijóo ha generado una fuerte reacción en el ámbito político y social. Varios líderes feministas han señalado que esta medida podría afectar la protección de las mujeres en áreas clave como la violencia de género, la igualdad salarial y el acceso a la educación.
La decisión de Feijóo se enmarca en un debate más amplio sobre la organización del gobierno y la priorización de políticas públicas. Aunque el partido ha defendido la necesidad de una reorganización eficiente, críticos argumentan que la supresión del Ministerio de Igualdad podría debilitar la lucha por la igualdad de género en España.
La situación refleja una tensión creciente entre partidos con diferentes enfoques sobre el papel de las políticas de igualdad en la agenda nacional. La respuesta de las líderes feministas indica que el tema sigue siendo un punto de conflicto importante en la política española.

















