El terremoto que sacudió Panamá el pasado viernes dejó 188 escuelas dañadas, según datos preliminares del Ministerio de Educación. El sismo, de magnitud 5,8 en la escala de Richter, ocurrió a las 10:15 hora local y fue sentido en varias regiones del país.
El balance inicial indica que los daños se concentran en zonas urbanas, especialmente en la capital, Panamá, y en ciudades costeras como Las Tablas y El Cangrejo. Las autoridades reportan que además de las escuelas, viviendas, hospitales, carreteras, templos y servicios básicos sufrieron afectaciones graves.
Este sismo es el más fuerte registrado en Panamá en más de una década. Aunque no se han reportado muertes, se han confirmado varios heridos leves. El gobierno ha anunciado la activación de protocolos de emergencia y la evaluación de los daños en los edificios escolares, que son considerados prioritarios para la reconstrucción.
El país ha enfrentado en los últimos años una serie de sismos menores, pero ninguno con la intensidad del ocurrido esta semana. Expertos en geología señalan que la zona es propensa a movimientos sísmicos debido a su ubicación en la falla de San Andrés. Mientras se espera un informe oficial, las autoridades instan a la población a mantenerse alerta y a seguir las recomendaciones de seguridad.





























