Ucrania lanzó un ataque contra una terminal petrolera en territorio ruso poco después de que Trump y Putin anunciaran un acuerdo para enviar diésel ruso al mercado mundial. El ataque, que ocurrió durante la noche, incluyó la destrucción de más de cien drones y causó daños a un puente ferroviario. En la ciudad de Zaporiyia, al menos ocho personas, incluidos tres niños, perdieron la vida en ataques rusos.
El acuerdo entre Trump y Putin prevé la entrega de hasta 4,8 millones de toneladas de diésel ruso a Estados Unidos y al mercado global. El Tesoro estadounidense autorizó temporalmente estas operaciones, aunque persisten dudas sobre su impacto en los precios del combustible. Rusia confirmó el envío de más de 300.000 toneladas de diésel a EEUU y al mercado mundial, con nuevos envíos programados para noviembre.
El conflicto entre Ucrania y Rusia se intensifica tras el acuerdo, que ha generado críticas en Kiev. La CIA alertó sobre operaciones rusas con drones lanzados desde buques mercantes hacia Europa, lo que ha generado preocupación en la Unión Europea. Mientras tanto, el ataque ucraniano a una instalación petrolera rusa se produce en un contexto de tensión creciente, con ambos bandos acusándose mutuamente de violaciones del alto el fuego.



























