Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió el sureste de Panamá el viernes, con epicentro cerca de la localidad de Tonosí. El sismo, con una profundidad de 10 kilómetros, provocó daños en cientos de edificaciones, incluyendo viviendas, hospitales y colegios. Más de 400 estructuras resultaron afectadas, según informes de medios locales.

Al menos 27 personas resultaron heridas, aunque todas se encuentran en condiciones estables. La zona de Tonosí fue incomunicada por vía terrestre debido a daños en carreteras. El movimiento telúrico también causó daños estructurales en varios puntos del país.

El Servicio Geológico de Estados Unidos registró el sismo, que generó preocupación en la región. Chile activó un estado de precaución por amenaza de tsunami en la Isla de Pascua. En Panamá, autoridades locales desplegaron equipos de asistencia para evaluar el daño y garantizar la seguridad de los habitantes.

El terremoto fue el más fuerte registrado en el país en años. Aunque no se reportaron víctimas mortales, se espera un aumento en la actividad sísmica en la zona. Las autoridades continúan monitoreando la situación y evaluando los daños para planificar la recuperación.