Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años, falleció este miércoles en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid tras quince días de hospitalización. Su muerte se produce semanas después de que su desahucio en septiembre generara protestas masivas en España. La anciana, residente en el barrio madrileño, fue desahuciada el 23 de septiembre, lo que desencadenó una campaña de reivindicación por el derecho a la vivienda.
El caso de Maricarmen se convirtió en símbolo de la crisis habitacional en el país. Aunque finalmente se alcanzó un acuerdo para que pudiera regresar a su vivienda, el desahucio fue visto como un acto deshumanizante. Las autoridades y el sindicato de inquilinas destacaron la lucha de la anciana, que se convirtió en voz de una situación que afecta a miles de personas.
La situación de la vivienda en España ha sido un tema de debate durante semanas. Muchos ciudadanos enfrentan dificultades para alquilar o comprar vivienda, lo que ha generado una creciente insatisfacción. El caso de Maricarmen, aunque único, refleja una realidad más amplia. Su muerte ha reavivado las demandas por políticas más justas y accesibles en el ámbito de la vivienda.


























