El sismo de magnitud 5,8 en la escala de Richter ocurrió el viernes en la zona de Santa Elena, en el norte de Panamá. La alerta de tsunami emitida inicialmente generó preocupación entre los residentes y visitantes, pero fue cancelada después de que los científicos confirmaran que no se generaría una ola peligrosa.
Los visitantes decidieron continuar con sus planes de descanso en la zona de Salinas, bajo el monitoreo de las autoridades locales. El feriado, que se celebró el viernes, transcurrió sin incidentes graves. Según informes oficiales, no hubo daños materiales ni heridos en la zona afectada.
Este sismo fue el segundo en la región en menos de una semana. El primero ocurrió el lunes en el mismo área, también de magnitud moderada. Aunque no se registraron efectos catastróficos, las autoridades mantuvieron un nivel de alerta elevado durante las 24 horas siguientes al primer sismo. La población local y los turistas mostraron una actitud calmada, confiando en la evaluación de los expertos.
La zona de Santa Elena es conocida por su belleza natural y su atractivo para los turistas. La cancelación de la alerta permitió que las actividades se reanudaran normalmente, lo que reflejó la confianza en la gestión de emergencias por parte de las autoridades panameñas.























