El sismo de magnitud 7,6 grados Richter, con epicentro cerca de Tonosí, sacudió varias regiones de Panamá el viernes 9 de octubre. La alerta de tsunami fue emitida debido a la posibilidad de olas peligrosas en las horas siguientes.

El temblor fue sentido en la Ciudad de Panamá y en otras zonas del país, incluyendo los departamentos de Los Santos y Coclé. En estos lugares, se reportaron daños en inmuebles de valor patrimonial. Además, el aeropuerto internacional de Tocumen fue cerrado temporalmente mientras las autoridades inspeccionaban la seguridad de las instalaciones, la torre de control y las áreas destinadas a los pasajeros.

La Marina de Guerra del Perú descartó la posibilidad de un tsunami en sus costas tras el sismo. Aunque se emitió una alerta, no se confirmó la llegada de olas peligrosas. En la capital, el temblor sorprendió a periodistas en plena transmisión en vivo, obligándolos a abandonar sus asientos.

El Instituto Geofísico del Perú (IGP) monitorea la situación y continúa con las evaluaciones técnicas para determinar el impacto completo del sismo. Mientras tanto, las autoridades locales trabajan para garantizar la seguridad de la población y evaluar los daños en infraestructuras críticas.