Pedro Sánchez, primer ministro de España, y Javier Milei, presidente de Argentina, intercambiaron un saludo breve y frío durante la Cumbre Iberoamericana en Madrid. La tensión entre los líderes se manifestó en el encuentro, que tuvo lugar el miércoles. Esta situación se produce dos semanas después de que Milei haya llamado a Sánchez a un "dictador inaceptable".

La Cumbre, que reúne a 22 países de América Latina y el Caribe, abordó temas como la cooperación contra el crimen organizado y la estabilidad política regional. A pesar de las diferencias entre los líderes, los países participantes coincidieron en la necesidad de fortalecer la colaboración en asuntos de seguridad.

La tensión entre España y Argentina se ha acentuado en los últimos meses, especialmente tras las críticas públicas de Milei hacia Sánchez. Aunque la relación bilateral ha sido históricamente compleja, la Cumbre buscó mantener un enfoque común en temas de interés común. La situación refleja las divisiones políticas en la región, pero también la importancia de la cooperación en asuntos de seguridad y desarrollo.