El presidente español Pedro Sánchez y el mandatario argentino Javier Milei intercambiaron un saludo frío durante su primer encuentro cara a cara en la Cumbre Iberoamericana de Madrid. La tensión entre ambos líderes fue evidente al inicio del evento, apenas dos semanas después de que Milei llamara al gobierno español "dictador impresentable".
Milei, quien llegó a Madrid el miércoles, no asistió a la ceremonia inaugural en el Teatro Real ni a la cena ofrecida por los reyes en el Palacio Real. Sin embargo, mantuvo una reunión con el líder del partido ultraderechista Vox, Santiago Abascal. Durante la inauguración, Milei saludó con cercanía al Rey Felipe VI, pero al llegar su turno, el saludo hacia Sánchez fue caracterizado como frío y distante.
Según informes, Milei criticó durante la cumbre al Partido Socialista, acusándolos de "adorar la intervención del Estado" y "controlar los medios". Esta postura se tradujo en un desglose de la relación entre ambos mandatarios, que se ha visto afectada por las diferencias ideológicas y las críticas públicas mutuas.
La Cumbre Iberoamericana, que se celebró en Madrid, reunía a líderes de varios países de la región. El encuentro entre Sánchez y Milei fue uno de los puntos más destacados, no solo por la tensión en el saludo, sino también por las declaraciones públicas de Milei, que han generado reacciones en España.
Este momento refleja la complejidad de las relaciones entre gobiernos de derecha y de izquierda en la región, donde las críticas directas pueden tener un impacto significativo en la diplomacia. La situación sigue siendo de observación, con posibles efectos en las relaciones bilaterales y en la percepción internacional de ambos países.

























