La ciudad colombiana de Cúcuta, ubicada cerca de la frontera con Venezuela, fue militarizada este jueves 29 de octubre tras el asesinato a tiros de Miguel Castellanos, exsecretario de gobierno y precandidato a la alcaldía. El gobierno ordenó la medida como respuesta a la ola de violencia que ha afectado la zona en los últimos días. Además, se registró el estallido de un artefacto explosivo que dejó seis heridos en menos de una semana.

La decisión de militarizar Cúcuta fue anunciada por el general Abelardo de la Espriella, quien indicó que las tropas se desplegarían tanto en la ciudad como en la frontera con Venezuela. Esta medida busca garantizar la seguridad en una región que ha sido escenario de incidentes violentos. El asesinato de Castellanos, quien era conocido por su activismo político, ha generado preocupación en la comunidad local.

La militarización de Cúcuta se produce en un contexto de tensión en la región fronteriza. En los últimos meses, se han reportado aumentos de violencia, incluyendo ataques contra instituciones públicas y personas en situaciones de vulnerabilidad. Esta situación ha llevado a llamados a la estabilidad y a la protección de los derechos humanos en la zona. La medida actual refleja la preocupación del gobierno colombiano por mantener el control en una zona estratégica y sensible.