El ministro de Transporte Óscar Puente comparecerá este martes en el Congreso de los Diputados para rendir cuentas por el siniestro ferroviario ocurrido en Urda. El incidente, que dejó al menos cinco muertos y múltiples heridos, ha generado una fuerte presión política y sindical para su dimisión. Puente se presentará ante la Diputación Permanente, único órgano activo en la Cámara Baja tras la disolución de las Cortes.

El accidente, que ocurrió el lunes entre Madrid y Ciudad Real, fue uno de los más graves en la historia ferroviaria española. Según informes preliminares, un tren de cercanías se desvió de su vía, causando un choque con otro convoy. La superviviente, Carmen, fue la única persona que salió ilesa del choque. Nueve meses antes, ella había sobrevivido a otro accidente similar en Adamuz.

El gobierno aprobó un decreto de ayudas para las víctimas, que incluye indemnizaciones de hasta 216.364,68 euros para los familiares de los fallecidos. Este decreto se basa en el aprobado tras el accidente de Adamuz. La comparecencia de Puente se produce en un contexto de creciente demanda de responsabilidades y transparencia tras los dos accidentes ferroviarios en menos de un año.

El partido socialista y el PP han llamado a una investigación independiente, mientras Vox se mantiene en silencio. La situación política se intensifica con la proximidad de las elecciones generales del 29 de noviembre. La presión sobre Puente aumenta con la participación de sindicatos y organizaciones de víctimas.