El presidente argentino Javier Milei no asistió a la ceremonia de inauguración de la Cumbre Iberoamericana presidida por el rey Felipe VI. A pesar de haber solicitado una audiencia con el monarca, no hubo respuesta del gobierno español. Milei, quien ya se encontraba en España, optó por reunirse en cambio con el líder mexicano Andrés Abascal.

La Cumbre Iberoamericana se celebró en Madrid, con la presencia de varios jefes de Estado y de gobierno. Felipe VI pronunció un discurso en el que llamó a la comunidad iberoamericana a ser una voz armónica. No asistió Milei, quien se reunió con Abascal en lugar de participar en los eventos oficiales.

Este episodio refleja la tensión entre la Argentina y España en el contexto de las relaciones diplomáticas. Milei, conocido por su postura antiestatal, ha mantenido distancias con instituciones europeas. La falta de respuesta del gobierno español a su solicitud de reunión con el Rey fue interpretada como una señal de desinterés. La Cumbre Iberoamericana, por su parte, sigue siendo un espacio de diálogo entre países de lengua española, aunque su eficacia ha sido cuestionada en años recientes.