La Junta de Castilla-La Mancha exige al Gobierno una auditoría urgente de las líneas ferroviarias entre Madrid y Andalucía tras dos accidentes mortales ocurridos en nueve meses. La Junta, en un comunicado, reitera su preocupación por la seguridad en estas rutas y pide una revisión integral de los protocolos de operación.

El primer incidente ocurrió en julio, cuando un tren se salió de los vías en una zona rural, causando la muerte de 54 personas. El segundo accidente, en octubre, resultó en 63 fallecidos. Ambos sucesos han generado una fuerte presión sobre las autoridades para garantizar medidas preventivas.

La Junta ha mantenido contactos con el Ministerio de Transportes para solicitar una inspección inmediata de los tramos más críticos de la red. Aunque el Gobierno ha confirmado la investigación, no ha establecido una fecha concreta para su inicio. La Junta ha destacado la importancia de la colaboración entre regiones para mejorar la seguridad en las líneas compartidas.

Este llamado surge tras una serie de incidentes similares en la misma zona, que han llevado a debates sobre la infraestructura y la gestión de los servicios ferroviarios. La Junta ha insistido en que la seguridad debe ser prioridad, tanto para los pasajeros como para los trabajadores de la industria. La situación ha generado una expectativa de cambios en las políticas de transporte.