Decenas de personas se concentraron en Madrid el 23 de septiembre frente a la Delegación del Gobierno para apoyar a Maricarmen, una mujer de 87 años desahuciada. La protesta se enmarca en un contexto de crisis habitacional, donde el Ejecutivo no logra frenar los aumentos de alquiler. En Logroño, un millar de personas se reunieron en la Plaza del Mercado para denunciar el caso como «vergonzoso y triste». Representantes del Sindicato de la Vivienda de La Rioja leyeron un manifiesto que condena la expulsión de Maricarmen, cuya situación ha generado indignación en la comunidad.
Las protestas reflejan la tensión entre la población y las autoridades sobre el acceso a la vivienda. Aunque no se ha confirmado el desahucio en detalle, la comunidad local exige medidas urgentes para evitar semejantes casos. La situación de Maricarmen ha sido utilizada como símbolo de la crisis en el sector habitacional, con llamados a la responsabilidad política. Mientras, las autoridades continúan sin presentar soluciones concretas a la subida de precios.



























