El presidente palestino, Mahmoud Abbas, ha denunciado ante la Asamblea General de las Naciones Unidas un "plan colonial maligno" llevado a cabo por Israel en territorio palestino, según múltiples fuentes. En un discurso transmitido por videoconferencia, Abbas ha reiterado su demanda de una solución de dos Estados, con Jerusalén como capital de Palestina.
La Administración estadounidense ha vetado la entrada de Abbas al país por segundo año consecutivo, lo que ha obligado al líder palestino a pronunciarse desde fuera de Israel. En su intervención, Abbas ha alertado sobre una "nueva Nakba" y ha exigido el fin de la ocupación israelí en Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este.
Además, Abbas ha acusado a Israel de aplicar un "plan de limpieza étnica" en las zonas ocupadas, una denuncia que ha sido respaldada por varios medios de comunicación. La ONU ha sido llamada a actuar, según Abbas, para proteger los derechos del pueblo palestino.
La comunidad internacional ha mostrado una respuesta dividida, con algunos países apoyando la causa palestina y otros manteniendo una postura neutral o favorable a Israel. La situación sigue siendo un tema de debate en la organización internacional.
























