Netanyahu habló ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, donde acusó al alcalde de la ciudad, Eric Adams, de elogiar a criminales y apoyar a Hamas. El líder israelí sostuvo que las declaraciones del alcalde, quien es judío, reflejan una postura antisemita y ponen en peligro la seguridad de la comunidad judía en Estados Unidos. Durante su intervención, Netanyahu fue interrumpido por protestas y algunos delegados abandonaron la sala, según informes de medios locales.
La tensión se intensificó cuando Netanyahu cuestionó la postura de varios líderes internacionales, incluido el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, y llamó a algunos "cobardes morales". Además, el primer ministro defendió las acciones militares de Israel contra Hamas y Hezbollah, y mencionó el apoyo de Estados Unidos bajo el mandato de Donald Trump. La discusión se enmarcó en el contexto de la crisis en Gaza y las tensiones entre Israel y sus vecinos.
Varios medios informaron que el discurso de Netanyahu fue recibido con críticas, con algunos delegados que se retiraron antes de que terminara. La ONU ha sido un escenario frecuente para discursos políticos, pero este caso refleja la polarización creciente sobre la situación en Oriente Medio. La comunidad internacional sigue observando con atención las declaraciones de Netanyahu, que continúan generando debate.




























