Joaquín Ramírez, candidato a la presidencia del Perú, negó públicamente cualquier relación con Sheyla Rojas, quien la oficializó en redes sociales. A pesar del apoyo de Rojas a su candidatura, Ramírez no mostró interés en presentarla formalmente ante los medios. En declaraciones, el político destacó la importancia de Rojas como figura nacional.
Ramírez se refirió a Rojas como "una persona muy querida a nivel nacional" y destacó su valor como ciudadana. Sin embargo, no confirmó una relación personal con ella. Esta actitud ha generado especulaciones sobre la naturaleza de su alianza política.
La candidatura de Ramírez se desarrolla en un contexto de alta competencia electoral. La postulación de Rojas como apoyadora ha sido clave en su campaña. Aunque su apoyo ha sido visible, la falta de confirmación directa por parte de Ramírez ha generado cierta ambigüedad en su alianza.
La situación refleja las complejidades de las alianzas políticas en el Perú. Mientras Rojas se posiciona como una figura de influencia, Ramírez mantiene una postura más reservada. La relación entre ambos sigue siendo un tema de interés en el ámbito político.
























