El Perú registra un ligero avance en su Índice de Progreso Social Regional en 2026, con un puntaje de 59,3 puntos, apenas 0,2 más que en 2025. El informe destaca mejoras en educación y conectividad, pero también señala retrocesos en salud y derechos humanos. Las diferencias entre regiones persisten, con brechas en infraestructura, capacidad institucional y acceso a servicios básicos.
El documento destaca que, aunque se han logrado avances en la expansión de la educación y en la conectividad digital, estas mejoras no han sido suficientes para compensar la estancación en otros sectores clave. En salud, se observa una disminución en la calidad de los servicios y en el acceso a atención médica en zonas rurales. En cuanto a derechos, se menciona una menor protección de los derechos laborales y sociales.
Las autoridades reconocen la necesidad de una política más integrada para reducir las desigualdades. Sin embargo, la falta de inversión en infraestructura y la insuficiente capacidad institucional continúan siendo obstáculos para el desarrollo sostenible. El informe llama la atención sobre la importancia de una acción colectiva para mejorar las condiciones de vida en todo el país.



























