Manifestantes han llenado las calles de Valencia este sábado en protesta por el derecho a la vivienda, mientras más de 50 ciudades españolas se preparan para marchas convocadas por el Sindicato de Inquilinas. La tensión ha surgido en el centro de la ciudad, frente al Palau de les Arts, donde se celebraba el Real Estate Summit. Algunos activistas intentaron acceder al evento, rompiendo el cordón policial, lo que provocó cargas con pelotas de goma.

La crisis de vivienda ha alcanzado un punto crítico tras el rechazo de los dos decretos presentados por el gobierno. El voto negativo de Junts, junto al de PP y Vox, ha sido decisivo para su derogación. La portavoz de Junts en el Congreso ha afirmado que su grupo está convencido del rechazo a los decretos y ha exigido al PSOE que negocie su propuesta alternativa. El gobierno había defendido que gran parte de las demandas de Junts estaban ya incluidas en los textos.

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha acusado a PP, Vox y Junts de ser una "derecha despiadada que no repara en desahucios". Ha señalado que el desahucio "tiene rostro de mujer" y que las mujeres son fundamentalmente las vulnerables. En una entrevista, una joven de Torrelodones ha explicado que tuvo que abandonar su piso tras una subida de alquiler de 750 a 1.600 euros, lo que la obligó a vivir en el piso de una amiga.

La crisis de vivienda ha generado una respuesta masiva, con huelgas y protestas en múltiples ciudades. El PSOE ha respondido a Junts, afirmando que siempre está dispuesto a negociar. La situación política se ha complicado con la posibilidad de elecciones anticipadas, mientras el debate sobre vivienda sigue siendo un tema central en la agenda nacional.