El Parlamento español rechazó dos decretos sobre vivienda presentados por el gobierno de Pedro Sánchez. Junts, partido político de centro derecha, votó en contra de ambos proyectos, lo que ha generado una reacción en cadena dentro del Ejecutivo. El primer decreto, relacionado con la regulación de alquileres, fue rechazado por la mayoría de los grupos parlamentarios, incluido Junts. El segundo, que buscaba facilitar la construcción de vivienda, también fue vetado por el mismo grupo.

El gobierno socialista atribuye la derrota a la oposición, señalando a Junts y al Partido Popular como responsables de la falta de consenso. Sin embargo, Junts ha negado conocer los detalles de los decretos hasta que no los vieron en el comunicado oficial. La ministra de Sanidad, Mónica García, explicó que su partido, Sumar, no tenía información previa sobre las medidas propuestas.

La situación ha generado tensiones entre los partidos. El líder del ERC, Elisenda Alamany, acusó a Junts de estar "desconectados de la realidad" por su decisión. Por su parte, el vicepresidente del gobierno, Pablo Iglesias, expresó su alivio por el rechazo, considerando que los decretos podrían haber tenido consecuencias negativas para la economía.

Este veto marca un punto de inflexión en la legislatura. El Ejecutivo evalúa la posibilidad de adelantar las elecciones, aprovechando el clamor popular contra las medidas. La situación refleja la dificultad del gobierno para lograr un acuerdo en un contexto de polarización política.