El presidente de Perú, Keiko Fujimori, advirtió al Congreso que su gobierno tomará medidas contra la delincuencia independientemente de la decisión que tome el Parlamento sobre el pedido de facultades legislativas. En una entrevista, Fujimori señaló que su administración ejecutará las acciones necesarias para enfrentar la crisis de inseguridad ciudadana, sin depender de la aprobación del Congreso. Esta postura se da en medio de tensiones entre el Ejecutivo y el Parlamento, donde el gobierno espera una respuesta sobre el pedido de facultades legislativas que permitirían tomar medidas más directas contra la delincuencia.

El Congreso, por su parte, ha mostrado retrasos en la evaluación del pedido, lo que ha generado críticas del gobierno. Fujimori sostuvo que el Parlamento está "poniendo a prueba" la paciencia del Ejecutivo, en referencia a la demora en la toma de decisiones. Aunque el primer ministro Luis Galarreta mencionó que la "paciencia democrática" tiene un límite, Fujimori respaldó la postura del gobierno y aseguró que actuará sin esperar una respuesta oficial del Congreso. Esta situación refleja un clima de tensión entre las instituciones del Estado.