El Congreso de los Diputados rechazó este viernes 2 de octubre los dos decretos de vivienda aprobados por el Consejo de Ministros, en una decisión que ha abierto nuevas tensiones políticas. El voto negativo fue liderado por el partido Junts, que se unió al Partido Popular (PP) y Vox, mientras que el PNV y Coalición Canaria apoyaron solo la primera iniciativa. Las medidas buscaban limitar desalojos y regular alquileres, pero fueron rechazadas por mayoría de los grupos parlamentarios.
El rechazo ha reabierto el debate sobre una posible convocatoria electoral anticipada, algo que el Ejecutivo ya había considerado. La ministra de Igualdad, Irene Redondo, acusó a PP, Vox y Junts de ser una "derecha despiadada que no repara en desahucios", destacando el impacto en mujeres y personas vulnerables. Las protestas se multiplican, con más de 50 ciudades convocando movilizaciones este fin de semana, organizadas por el Sindicato de Inquilinas.
La crisis de vivienda en España se intensifica, con demandas de huelga general y acampadas en ciudades como Málaga y Cádiz. La oposición, liderada por los partidos conservadores, ha bloqueado las propuestas gubernamentales, mientras el PSOE afirma estar abierto a negociar. La situación refleja un clima de inestabilidad política, con el gobierno enfrentando una creciente presión social y parlamentaria.















