Los decretos de vivienda presentados por el gobierno español han sido rechazados por el Partido Popular (PP), Vox y Junts, en una sesión del Congreso de los Diputados marcada por tensiones. El texto, aprobado por el Consejo de Ministros el martes, buscaba aumentar la oferta de alquileres y proteger a los inquilinos frente a desahucios. Sin embargo, los tres partidos han votado en contra, acusando al Ejecutivo de legislar "en caliente" y no considerar los intereses de los pequeños propietarios.
El ministro de Consumo, Bustinduy, ha criticado duramente la decisión, señalando que los partidos en contra "no tienen bandera ni vergüenza". En una entrevista en Antena 3, ha exigido que los líderes políticos revelen públicamente con quién se han reunido y quién les ha llamado en las últimas semanas. Por su parte, el líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha quedado sin escapatoria tras el rechazo, acercando la posibilidad de un adelanto electoral.
La presidenta regional de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha advertido de "la batalla que se libra en España", comparando la situación con un dilema entre "comunismo o libertad". Esta frase, recuperada de su lema electoral, refleja la polarización política en el país. Además, la abogada de Maricarmen, Alejandra Jacinto, ha lamentado el rechazo y acusado a Junts, PP y Vox de impedir medidas que, según ella, habrían protegido a miles de personas.
El rechazo de los decretos ha generado un clima de tensión entre el gobierno y sus socios de investidura, con acusaciones mutuas de no tener en cuenta las preocupaciones de los pequeños propietarios. La situación podría acelerar la posibilidad de un adelanto electoral, lo que podría cambiar el rumbo de la política española en los próximos meses.






















