El Congreso de los Diputados vive una jornada de tensión tras el rechazo de Junts a dos decretos sobre vivienda presentados por el Gobierno. La formación independentista, liderada por Carles Puigdemont, decidió no apoyar las propuestas que incluyen medidas como la prórroga de alquileres y la suspensión de desahucios. Esta decisión ha generado protestas en Madrid y Barcelona, con cientos de personas concentrándose frente al edificio del Congreso y decenas en la sede de Junts.
La portavoz de Junts, Miriam Nogueras, destacó en su intervención que el gobierno "no estuvo presente" durante su alocución, lo que refleja una desconfianza hacia la coalición gubernamental. Por su parte, la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, advirtió que el texto a votar incorpora el 90% de las propuestas de Junts, lo que sugiere un intento de encontrar un compromiso. Sin embargo, el rechazo de la formación independentista ha dejado en suspensión las medidas que buscaban aliviar la crisis de vivienda.
El rechazo de Junts se enmarca en un contexto de creciente polarización política. ERC, Bildu, PNV, Podemos y CC han criticado la decisión de Junts, acusándola de obstaculizar el avance del gobierno en materia de vivienda. La portavoz de ERC, Rufián, acusó a Junts de "querer putear a todo el mundo" y de "pagar una deuda" con su "no", señalando intereses inmobiliarios como motivación. Esta tensión refleja una división interna en el Congreso, donde la política de vivienda se ha convertido en un tema de debate central.






















