El Congreso de los Diputados rechazó los dos decretos sobre vivienda presentados por el gobierno de Pedro Sánchez. Los proyectos, que buscaban regular la construcción y el alquiler, no lograron el apoyo necesario en la cámara. La decisión se tomó tras una votación en la que la oposición, encabezada por el Partido Popular (PP) y Vox, se unió para bloquear la iniciativa.
El primer decreto, relacionado con la regulación del alquiler, fue rechazado con 148 votos en contra y 124 a favor. El segundo, que pretendía facilitar la construcción de viviendas, obtuvo 145 votos en contra y 126 a favor. Sánchez había esperado una mayoría de progreso, pero la realidad fue distinta. La oposición acusó al gobierno de legislar en caliente y de no haber negociado adecuadamente.
La derrota de los decretos ha abierto una brecha en el gobierno. Fuentes del PSOE indican que están tranquilos, pero no descartan un adelanto electoral. Sánchez, por su parte, ha dejado la decisión en manos de su partido. La situación ha generado tensiones dentro del Ejecutivo, con críticas desde el PP y Vox, que acusan al gobierno de no tener una estrategia clara.
El rechazo de los decretos refleja la creciente polarización en el Parlamento. La oposición ha aprovechado la situación para exigir elecciones, mientras el gobierno intenta mantener la calma. La decisión del Congreso pone en evidencia la dificultad del PSOE para impulsar reformas clave en un contexto de crisis económica y social. La situación se complicará si no se logra un acuerdo en el futuro cercano.

























