Aina Vidal, portavoz del Partit dels Comuns, ha manifestado su descontento con las negociaciones entre su partido y Junts sobre medidas de vivienda. Según fuentes del diario La Razón, Vidal ha señalado que estas conversaciones llevaban "muchísimo" tiempo sin avances significativos. En una declaración pública, ha expresado "asco y repulsión" por comentarios realizados por Donald Trump, aunque no se ha especificado cuáles.
La situación ha generado tensiones entre los partidos políticos. El Sindicat de Llogateres ha calificado la votación en el Congrés como un "circ", indicando que no se han producido cambios reales en la situación de los inquilinos. Por su parte, el ERC ha acusado a Junts de votar con el objetivo de "desgastar" el proceso, mientras que los Comuns han señalado a Junts como "traidores" por su postura. El PSC, por su parte, ha criticado a Junts por haberse "entregado" a "lobbies" económicos.
Estas tensiones reflejan un clima de desconfianza en el ámbito político catalán. La falta de avances en las negociaciones de vivienda ha generado frustración entre las organizaciones representativas de los inquilinos. La situación se complica aún más con la polarización entre los partidos, lo que dificulta la búsqueda de soluciones concretas. La convocatoria de una huelga general ha sido una de las propuestas más destacadas para presionar a las instituciones.














