Un choque entre un tren de alta velocidad de Renfe y un convoyo de Iryo en Toledo ha dejado al menos 74 personas muertas. El siniestro ocurrió en la línea Madrid-Sevilla, entre las estaciones de Urda y Los Yébenes. Según informes oficiales, el balance de víctimas mortales se eleva a 74, aunque se continúan los trabajos de rescate.
El tren de Iryo se encontraba detenido cuando fue embestido por el AVE. Fuentes cercanas a la empresa indicaron que la maquinista intentó reiniciar dos veces el sistema de seguridad del convoyo y pidió asistencia, pero el tren permaneció inmóvil. Los servicios de emergencia trabajan para localizar a los supervivientes y evacuar a los heridos.
Este accidente se produce tras otro grave choque en la misma zona en enero, en el que murieron 46 personas. La tragedia ha vuelto a poner en evidencia los riesgos de la red ferroviaria española. La presidenta de la Fundación de la CEOE, Fátima Báñez, viajaba en uno de los trenes siniestrados y sigue siendo buscada.
La empresa Renfe ha anunciado que recurrirá a la Audiencia Nacional para evitar que Iryo y Ouigo afecten su operación. Un tren de Ouigo se encontraba varado en un túnel en Toledo debido a una avería eléctrica, lo que ha generado preocupación sobre la seguridad en las vías.
El incidente ha generado una fuerte reacción en la opinión pública y ha sido criticado por la alta velocidad ferroviaria. Las autoridades continúan investigando las causas del siniestro, mientras se espera una respuesta oficial sobre las responsabilidades y medidas preventivas.















