Un choque entre un tren de alta velocidad (AVE) y un convoy de Iryo en el municipio toledano de Urda dejó al menos 68 muertos y más de 50 heridos, según informes oficiales. El accidente ocurrió el miércoles 28 de octubre de 2026, en la mañana, en una vía cercana a la localidad.

El AVE, propiedad de Renfe, se estrelló contra un tren Iryo que estaba detenido en la vía. Según fuentes del Ministerio de Transporte, un fallo informático en la señalización y una instrucción errónea del centro de control provocaron la colisión. El tren Iryo se encontraba parado a 25 kilómetros de distancia, pero el AVE no recibió la alerta adecuada. Un audio revela que se le indicó reanudar la marcha pese a la presencia del tren detenido.

La colisión fue tan violenta que varios vagones cayeron por un terraplén. En la zona del accidente, los equipos de emergencia trabajaron horas para rescatar supervivientes y evacuar heridos. El farmacéutico Antonio García Condado, de Urda, describió el escenario como "un amasijo de hierros" y "una tragedia todavía, si cabe, peor".

Este choque es la tercera tragedia ferroviaria en España en menos de diez meses. La última ocurrió en julio de 2026, cuando un AVE se estrelló contra un convoy de mercancías en la región de Andalucía. En ese caso, murieron 42 personas. La investigación continúa para determinar las causas exactas del accidente y evaluar responsabilidades.