El exjefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta, Gonzalo Sanz, declaró que se solicitó ayuda "inmediata, extraordinaria y conjunta" ante la situación de crisis migratoria, pero estas peticiones no se materializaron. Sanz indicó que era el enlace con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y la Guardia Civil, y que ambos cuerpos conocían perfectamente la gravedad de la situación.
El ministro de la Presidencia, Pedro Sánchez, ha mantenido su postura de rechazo al Reglamento de Retornos, que busca regular la entrada de migrantes en la UE. Esta decisión ha sido criticada por el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien acusó al Gobierno de actuar con "irresponsabilidad reincidente". Feijóo señaló que España es el único país de la UE que no acepta el reglamento, mientras Ceuta sigue "todavía invadida" tras la llegada masiva de migrantes.
La crisis en Ceuta ha sido un tema recurrente en los últimos meses, con un aumento significativo en el número de personas que intentan ingresar ilegalmente en la zona. A pesar de las solicitudes de ayuda y la situación "extraordinaria" que se vive, el Gobierno no ha adoptado medidas concretas que permitan controlar la situación. Esta postura ha generado críticas tanto dentro como fuera del país, especialmente en un contexto europeo donde otros Estados han optado por soluciones más estructuradas.
La tensión entre el Gobierno español y la UE se intensifica, mientras la situación en Ceuta sigue sin resolverse. La falta de acción concreta ha llevado a cuestionamientos sobre la eficacia de las políticas migratorias del país, en un momento en el que la presión sobre las fronteras aumenta.

























