El exjefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta, Gonzalo Sanz, declaró que se solicitaron acciones inmediatas y conjuntas para gestionar la crisis migratoria. Según fuentes oficiales, el CNI y la Guardia Civil estuvieron informados de la situación "extraordinaria" y se pidieron medidas urgentes que no se tomaron.

El exjefe de gabinete del presidente del Gobierno, Iván Redondo, defendió al jefe de gabinete de Sánchez, Diego Rubio, afirmando que actuó correctamente al derivar llamadas del presidente de Ceuta a los ministros competentes. Redondo consideró que imputar a Rubio sería un "delirium tremens".

El líder regional, Feijóo, criticó la postura del Gobierno al rechazar el Reglamento de Retornos, señalando que Ceuta sigue "todavía invadida" tras la llegada masiva de migrantes. A su vez, Marlaska, ministro del Interior, afirmó que España se convierte en la excepción europea al oponerse a la norma.

El exjefe de gabinete del delegado, Sanz, entregó a María Tardón mensajes con el CNI y otros organismos días antes de la entrada masiva de migrantes. Estos documentos muestran que se alertó sobre la situación, pero no se tomaron las medidas necesarias.

La crisis en Ceuta ha generado tensiones entre el Gobierno y líderes regionales. Mientras algunos cuestionan la gestión del Ejecutivo, otros defienden la prudencia de los responsables locales. La situación sigue siendo un punto de debate en la política española.