El líder del PP, Feijóo, ha criticado al Ejecutivo por su gestión en materia de vivienda, señalando que el gobierno ha "ahogado la oferta" durante ocho años. En una entrevista, destacó el caso de Jéssica, cuya situación sigue pendiente, mientras que el de Maricarmen, una mujer afectada por el desahucio, ha sido priorizada. El Sindicato de Inquilinas, por su parte, mantiene las protestas pese a la aprobación de contratos indefinidos en un decreto, exigiendo el "decreto Maricarmen" como solución definitiva.

Partidos de izquierda madrileña, como Más Madrid, han denunciado que las medidas del gobierno son "descafeinadas" y no abordan la crisis de vivienda. La portavoz Manuela Bergerot ha alertado sobre la "supervivencia" del gobierno si no se aprueba el decreto solicitado. Mientras tanto, el gobierno propone medidas como la frenada de desahucios, un IVA para pisos turísticos y ayudas a la primera vivienda, aunque aún no se ha alcanzado un acuerdo definitivo.

La acampada de Maricarmen en Sol ha sido denunciada como ilegal por el delegado del gobierno en Madrid, quien afirma que no está avalada por ninguna norma. A pesar de esto, el movimiento sigue en la calle, exigiendo acciones concretas para evitar desahucios. El debate se intensifica antes de la aprobación del decreto, que podría marcar un giro en la política de vivienda.