Mónica García, líder de Sumar, ha rechazado la posibilidad de avalar un decreto de vivienda que no resuelva plenamente el problema. Durante una comparecencia antes del Consejo de Ministros, ha insistido en que el Gobierno debe presentar una solución integral, no parches temporales. Su partido no descarta dividir el paquete de medidas en varios textos para garantizar una regulación efectiva del mercado inmobiliario.
El Gobierno, dividido internamente, enfrenta presiones por la crisis energética y el caso Maricarmen. El PSOE, que preside el Ejecutivo, no descarta que Sumar presente objeciones durante la votación del decreto. Aunque García no ha anunciado su salida del Gobierno, ha dejado claro que no aceptará una propuesta incompleta. La tensión se ha elevado en las últimas semanas, con debates internos sobre la forma de abordar la subida del gas y la regulación del sector inmobiliario.
La aprobación del decreto de vivienda se ha convertido en un punto crítico para la estabilidad del Ejecutivo. Mientras el PSOE busca un consenso, Sumar exige una acción más ambiciosa. La situación refleja las dificultades de un Gobierno que intenta equilibrar diferentes intereses dentro del mismo partido. La decisión final dependerá de cómo se estructuren las propuestas y si se logra un acuerdo antes de la votación.




























