Manifestantes han ocupado una oficina del Gobierno en Madrid como parte de una protesta contra los desahucios y el aumento de los alquileres. La acción se produce tras el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años, que ha generado indignación en toda España. Los activistas, que acamparon en la Plaza del Sol, exigen medidas más fuertes para proteger a los ciudadanos vulnerables.

La expresidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, ha criticado duramente al Gobierno por su postura ante las protestas. A su vez, el partido Vox ha pedido al delegado del Gobierno en Madrid que asuma responsabilidades por posibles desgracias. Mientras tanto, el Gobierno intenta aprobar un decreto sobre vivienda, aunque aún no se ha alcanzado un acuerdo definitivo.

La situación se tensa con la presión de las manifestaciones, que continúan en la Puerta del Sol. La ministra Elma Saiz, portavoz del Gobierno, ha estado en conversaciones con el PSOE y Sumar para negociar nuevas medidas. Aunque Maricarmen podría volver a su hogar gracias a un acuerdo, el debate sobre la vivienda sigue abierto.

La tensión entre el Ejecutivo y las organizaciones sociales persiste, con un clima de inquietud en la capital. La protesta refleja la creciente preocupación por la crisis habitacional en España.