El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha anunciado su dimisión tras semanas de tensión derivada de la crisis migratoria. Su decisión se produce tras una serie de críticas por parte del Partido Popular, que acusa al Ejecutivo de ocultar información sobre la entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma. Pérez Triano ha señalado la presión política sobre su persona y familia como causa principal de su salida del cargo.
El líder del PP, Alberto Ruiz Gallardón, ha anunciado una comisión de investigación en el Senado para esclarecer cómo actuó el Gobierno ante la situación. Esta comisión busca aclarar si las autoridades habrían sabido de la crisis y no habrían actuado adecuadamente. A su vez, el sindicato policial ha denunciado que las administraciones normalizan la inseguridad en Ceuta, alertando de que la ciudad "agoniza" bajo la presión migratoria.
Los policías también cuestionan las cifras oficiales sobre el número de migrantes que abandonan Ceuta. Según el sindicato, las cifras reales son mucho menores que las publicadas por el Ministerio del Interior. Esta discrepancia ha generado desconfianza en las autoridades y ha reforzado las acusaciones de manipulación de datos. La situación sigue siendo delicada, con el Gobierno preparando un relevo en el cargo del delegado.





























