Los manifestantes que ocupan la plaza de Sol en Madrid rechazan el decreto recientemente aprobado por el Gobierno como una medida temporal que no resuelve la crisis de vivienda. Según informaciones de Libertad Digital, los acampados aseguran que, aunque el decreto sea aprobado, no abandonarán la plaza, ya que consideran que es solo un parche para tapar un problema mayor.

El Gobierno ha sido criticado por su inacción ante la crisis inmobiliaria, especialmente tras el caso del desahucio de Maricarmen, que ha generado una fuerte reacción social. El periodista Carlos Herrera ha denunciado la falta de acción del Ejecutivo, señalando que el decreto no aborda las demandas reales de los afectados.

Analistas políticos, como Imma Aguilar Nàcher, advierten de los riesgos para el Gobierno si el decreto no responde a las expectativas de los ciudadanos. La protesta, que se ha reactivado tras el anuncio del decreto, muestra la insatisfacción generalizada con las medidas tomadas hasta ahora.

Vox, por su parte, ha acusado al exdelegado del Gobierno en Ceuta de ser un "chivo expiatorio" para evitar que la responsabilidad recaiga en Sánchez y Marlaska. Esta crítica refleja la polarización política en torno a la crisis de vivienda.