El accidente ferroviario en Urda, Toledo, dejó 70 muertos y más de 100 heridos. La tragedia ocurre semanas después del siniestro de Adamuz y del accidente en Gelida, generando una crisis de seguridad en el transporte público.

El choque entre un tren regional y un camión en la estación de Urda causó un desastre humano sin precedentes en la historia ferroviaria española. Según informes oficiales, el tren circulaba a baja velocidad cuando se estrelló contra el vehículo, que se encontraba estacionado en la vía. Las autoridades confirmaron que el número de víctimas fatales superó las 70 personas, mientras que el balance de heridos se eleva a más de 100.

Este incidente se produce en un contexto de creciente preocupación por la seguridad en los medios de transporte. El siniestro de Adamuz, ocurrido en enero, y el accidente en Gelida, que ya había generado debates sobre la regulación de las vías, han precedido al de Urda, lo que ha llevado a una revisión urgente de las normas de seguridad en las líneas regionales. Las autoridades están investigando las causas del accidente y han anunciado medidas de prevención para evitar futuras tragedias.