Los trenes se encontraban en la vía entre Mora, Orgaz y Urda, en la región de Toledo, Castilla-La Mancha, España, el 28 de octubre de 2026. El choque entre un tren de alta velocidad (AVE) y un tren regional (Iryo) dejó al menos 68 muertos y 179 heridos, según datos recopilados por medios locales. Las autoridades informaron que los equipos de rescate continuaban sus labores durante la noche, mientras los familiares de las víctimas esperaban noticias en las estaciones cercanas.

La tragedia, que ocurrió en la mañana del 28 de octubre, se produjo en una sección de vía donde se habían reportado fallos en el sistema de seguridad. Según fuentes oficiales, un error en la señalización y una orden errónea del centro de control provocaron la colisión. La investigación preliminar sugiere que la falta de protocolos y la caída del sistema de alerta contribuyeron al accidente.

Este incidente se produce nueve meses después del accidente de Adamuz, otro choque de trenes en la región que dejó 37 muertos. La tragedia de Urda ha generado una respuesta inmediata de las autoridades y medios de comunicación, con la suspensión de programas de televisión para cubrir el suceso. La Cruz Roja ofreció apoyo emocional a las familias afectadas, mientras se espera la conclusión de la investigación para determinar las causas exactas del accidente.