Un accidente ferroviario grave a la altura de Urda, en la provincia de Toledo, a la mañana del miércoles 28 de octubre, ha causado la muerte de 68 personas y ha dejado 80 heridos, según el balance actualizado del gobierno regional de Castilla-La Mancha. El choque entre un tren de alta velocidad (AVE) y un tren Iryo, que se encontraba detenido, ha ocurrido en la línea que conecta Madrid con Sevilla.

El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, anunció tres días de luto oficial en España, del 29 al 31 de octubre, como muestra de condena y solidaridad. El comunicado del Ejecutivo incluye una expresión de condolencias a las familias de las víctimas y una promesa de apoyo a los afectados. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) suspendió 24 partidos de la Copa del Rey, programados para ese día, como gesto de respeto.

El ministro de Transportes, Oscar Puente, indicó que el error humano es la causa probable del siniestro, aunque la investigación aún está en curso. Los equipos de rescate continúan buscando supervivientes entre los restos del tren en la zona. La tragedia ha conmocionado a toda España, con una atención especial hacia las víctimas y sus familias.

Este accidente es el segundo grave en un año en la red ferroviaria española. El primero ocurrió en julio, cuando un tren de alta velocidad se estrelló contra un camión en la zona de Almería, causando 78 muertos. La seguridad en las vías ferroviarias ha sido un tema de debate en el Parlamento español, con llamados a una revisión de las normas de operación.