El choque entre dos trenes en la localidad toledana de Urda dejó al menos 74 fallecidos y más de 180 heridos, según la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios. El incidente ocurrió el 29 de octubre, cuando un tren de alta velocidad (AVE) se estrelló contra un tren de cercanías en una vía compartida. La cifra de muertos aumentó a medida que se confirmaban los casos, pasando de 69 a 74.
El Ayuntamiento de Urda ordenó ondear las banderas con un crespón negro como señal de duelo. Vecinos, comerciantes y voluntarios ofrecieron apoyo a las víctimas y a sus familias, proporcionando comida, mantas, material sanitario y alojamiento en sus casas. La comunidad local se convirtió en el principal apoyo durante las primeras horas tras el accidente.
El incidente se produce en un contexto de tensión política en España, donde el gobierno liderado por Pedro Sánchez enfrenta críticas por la gestión del transporte. El ministro de Transportes, Óscar Puente, fue acusado de negligencia en la seguridad ferroviaria. El rey Felipe VI pidió unidad y llamó a medidas para evitar que semejante tragedia se repita. El Partido Popular (PP) exigió que Sánchez comparezca en el Congreso para dar explicaciones.
El choque entre trenes en Urda es uno de los peores accidentes ferroviarios en la historia de España. La investigación continúa para determinar las causas exactas del incidente, que ha generado una gran conmoción en la región de Toledo.









