Agentes de emergencia trabajan en el lugar del accidente en Urda, Toledo, Castilla-La Mancha, el 28 de octubre de 2026. El choque entre dos trenes de alta velocidad ha dejado al menos 68 muertos y 80 heridos, muchos de ellos en estado grave. Este suceso, que ocurre apenas nueve meses después del accidente de Adamuz, vuelve a sacudir a España.

El incidente sucedió en la vía ferroviaria que conecta Madrid con Andalucía. Según las primeras investigaciones, la causa podría estar relacionada con una falla en el sistema de seguridad de las vías, junto con un error humano que permitió la circulación del AVE. Una superviviente describió el momento del choque como una explosión de fuerza, con personas lanzadas al aire y heridas graves.

La tragedia ha paralizado las protestas y movilizaciones en el país. Organizaciones como CCOO y UGT han pospuesto su huelga general del 11 de noviembre. Mientras tanto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado tres días de duelo nacional y ha admitido que no es asumible otro desastre como el de Adamuz.

El accidente de Adamuz, ocurrido en 2025, fue otro de los más graves en la historia ferroviaria española. Fue el resultado de una falla técnica y un error humano, lo que generó una gran indignación pública. Ahora, el choque en Toledo vuelve a plantear preguntas sobre la seguridad en las vías y la responsabilidad de las autoridades.