Trump reveló durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York que mantuvo una reunión con la delegación iraní. El presidente estadounidense describió la conversación como “muy buena”, aunque no detalló los puntos específicos discutidos. Mientras tanto, Teherán anunció que la reapertura del estrecho de Ormuz dependerá de la terminación del bloqueo impuesto por Estados Unidos.

La reunión se llevó a cabo en los márgenes de la ONU, en un contexto de tensión entre ambos países. Aunque Trump insistió en la importancia de la conversación, Irán mantuvo su postura sobre el bloqueo, señalando que su decisión dependerá de la acción estadounidense. La situación refleja una compleja negociación en la que ambos lados buscan equilibrar sus intereses geopolíticos.

Otras conversaciones en la ONU involucraron a líderes como Zelenski, quien se reunió con Trump para discutir temas relacionados con la guerra en Ucrania. A pesar de las tensiones, la presencia de múltiples delegaciones en Nueva York muestra la importancia de la ONU como plataforma para discusiones internacionales.

La tensión persiste, pero la reunión entre Trump y Irán representa un intento de abordar desafíos regionales a través de conversaciones directas.